Margareth Florez, diretora da Transparência Colômbia, que estará presente na 9ª Conferência Internacional do Ethos, fala sobre os aspectos atuais da corrupção na América Latina, em especial na Colômbia e também sobre as iniciativas e perspectivas futuras. (em espanhol)
Empresa Limpa: ¿Cómo ve usted la corrupción en América Latina, en especial en Colombia?
MF: En América Latina, cada país está haciendo esfuerzos para disminuir la corrupción tanto en el sector público como en el privado. Así mismo, cada vez más organizaciones de la sociedad civil impulsan iniciativas interesantes de lucha contra la corrupción en el continente.
Los ciudadanos latinoamericanos al igual que los del resto del mundo, tienen una mala opinión sobre los esfuerzos que realizan sus gobiernos para erradicar la corrupción, y de hecho, piensan que además la fomentan, según el Barómetro 2006 producido por TI.
En el Índice de Percepción de Corrupción - IPC 2006 que aplica Transparencia Internacional, el país latinoamericano mejor posicionado es Chile con una calificación de 7.3 sobre 10. Los países latinoamericanos con más bajas calificaciones son Bolivia (2.7), Guatemala (2.6), Nicaragua (2.6), Paraguay (2.6), Honduras (2.5), Ecuador (2.3), Venezuela (2.3) y Haití (1.8).
Colombia no es el país más corrupto del mundo, ni el más corrupto en América Latina. Según el IPC, Colombia tiene un mejoramiento lento, pero estable. En el año 1998, se ubicaba en el puesto 79 entre 85 países medidos por el índice, con una calificación de 2.2 sobre 10. Para el año 2006, su calificación es de 3.9 y fue ubicada en el puesto 59 entre 163 países.
Los resultados del Índice de Transparencia de las Entidades Públicas, desarrollado por la Corporación Transparenta por Colombia, demuestran avances en las entidades nacionales (mejoramiento en 13 puntos sobre una escala de cero a 100), e indican que a nivel departamental y municipal todavía persiste un reto importante de mejoramiento.
Los colombianos perciben la corrupción como el quinto problema más grave del país conforme el estudio de LAPOP-USAID 2005, sobre la cultura política de la democracia colombiana. No obstante, esta misma encuesta los colombianos indican que la corrupción constituye la principal razón que justificaría un golpe de Estado.
Según la encuesta promovida por Confecámaras en 2006, a nivel empresarial, el 84% de los empresarios encuestados reportó que había abstenido de participar en procesos de contratación con el Estado, porque considerar que la competencia no era justa, y existía politización en el proceso de contratación y o se solicitaban pagos no oficiales. En respuesta a la misma encuesta, un 32% de los empresarios afirmó que en un proceso de contratación con el Estado, los sobornos son solicitados por los funcionarios públicos y un 17% considera que el empresario interesado es quien los ofrece. Se estima que el porcentaje promedio a pagar por la obtención de un contrato es cercano al 12% del valor del mismo. El 28% de los empresarios entrevistados reportó haber sido víctima de algún tipo de solicitud de dinero, favores o regalos a cambio de algún servicio por parte de un funcionario del Estado; y tan sólo un 9% denunció efectivamente el caso. El 37% de los empresarios considera que la perdida de los valores éticos es la causa más relevante para la existencia de corrupción y el 73% de los empresarios colombianos desconfía de sus competidores. Es evidente que hay desconfianza entre los actores privados, y entre éstos y los actores públicos.
En Transparencia por Colombia creemos que la lucha contra la corrupción es una corresponsabilidad del sector privado, el sector público y la ciudadanía. Además enfocamos nuestro trabajo bajo la filosofía del Sistema Nacional de Integridad, donde cada actor vigila y es vigilado, y se crea un sistema de pesos y contrapesos.
EL: ¿Cuáles son las iniciativas eficaces?
MF: Transparencia por Colombia desarrolla y aplica herramientas orientadas a prevenir la corrupción y a promover la transparencia, produce información para comprender y atacar este fenómeno y genera a partir de sus iniciativas, insumos para definición de políticas públicas. Estas acciones se orientan tanto al sector público como al sector privado y la ciudadanía.
En el campo del sector privado, la Corporación ha diseñado e implementado iniciativas orientadas a involucrar a los empresarios en la lucha contra la corrupción.
Para lograr que las empresas contribuyan a prevenir la corrupción, en primer lugar es necesario que éstas asuman que el problema existe; en segundo lugar, lograr que las empresas desarrollen acciones responsables para su solución que reviertan en beneficios intangibles o tangibles sea al interior de la misma empresas o en sus relaciones de negocios con otros o en el mercado más amplío.
Dos iniciativas ilustran las acciones de Transparencia por Colombia hacia el sector privado: uno el programa Rumbo Pymes, y otro los Acuerdos Sectoriales Anticorrupción entre competidores.
Rumbo Pymes es un paquete de herramientas autoaplicables dirigidas a las pequeñas y medianas empresas que integran la cadena de valor de una gran empresa. Con la aplicación de estas herramientas se busca fortalecer el entorno ético, la productividad y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas Pymes, a través del mejoramiento de la confianza en sus relaciones de negocios y de la prevención de riesgos de corrupción.
A nivel de la cadena de valor, la aplicación de este Programa reporta como beneficios: homologación de criterios éticos de actuación; mayor prestigio y reputación frente a los grupos de interés; incremento en los niveles de confianza y mayor prevención de riesgos de corrupción en las relaciones de negocios; y mayor desarrollo de los procesos y la cultura organizacional. Además, brinda una oportunidad de prepararse para responder a tendencias internacionales en materia de lucha contra la corrupción y para competir en un mercado globalizado.
En Colombia, el Programa trabaja con 10 alianzas establecidas con grandes empresas comprometidas en la lucha contra la corrupción, 180 Pymes que vinculan 12600 empleados.
Los Acuerdos Sectoriales Anticorrupción son una herramienta de autorregulación que ha tomado como referencia los Principios Empresariales para Contrarrestar el Soborno de Transparencia Internacional y Social Accountability. Su aplicación exige el reto de construir confianza entre competidores de un mismo sector de negocios mediante la definición de unas reglas claras, en búsqueda de condiciones de mercado justas y transparentes.
A través de los Acuerdos Sectoriales, se aborda en forma concreta los riesgos de corrupción en un sector de negocios, se definen estándares comunes para combatir la corrupción, se implementan acciones concretas de verificación de cumplimiento de estos acuerdos, se establece un sistema de sanciones, un comité de ética y un conjunto de indicadores de seguimiento y resultado.
Las expectativas de los empresarios frente a construcción de estos Acuerdos son principalmente eliminar el soborno como instrumento para la realización de un negocio, fomentar la selección de los productos con base en criterios como calidad y precio, generar confianza y credibilidad en los diferentes grupos de interés y lograr la puesta en marcha de buenas prácticas comerciales sin necesidad de acudir a las alternativas ofrecidas por las instancias legales, que en algunos casos no garantizan la celeridad y funcionalidad requeridas.
EL: ¿Cuáles son las perspectivas?
Transparencia por Colombia ha venido explorando la posibilidad de transferir el Programa y su metodología de difusión e implementación a entidades interesadas en implementarlo, como son los diferentes capítulos de Transparencia Internacional, el Programa de Transparencia y Responsabilidad del Departamento de Comercio el Departamento de Comercio de los Estados Unidos y otras organizaciones comprometidas con la responsabilidad social empresarial.
Conocedores del importante trabajo que desarrolla Ethos en la movilización y sensibilización del empresariado brasilero para que desarrollen sus negocios de forma socialmente responsable, y teniendo en cuenta que la ética empresarial es un elemento transversal a cualquier práctica de responsabilidad social, la Corporación Transparencia por Colombia viene explorando con el Instituto Ethos una propuesta de trabajo conjunto para la aplicación de Rumbo Pymes en Brasil.
De igual manera, a través de una alianza entre Transparencia Internacional y FLUIR, que pretende acompañar ejercicios de implementación de los Acuerdos Sectoriales Anticorrupción en el sector de empresas productoras de tubería en Argentina, México y Brasil, Transparencia por Colombia ofrecerá a ETHOS su conocimiento y experiencia acumulada en la iniciativa similar adelantada en Colombia.
Esperamos que estas alianzas prosperen con muy buenos resultados para ambas instituciones y países.
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